jueves, 11 de febrero de 2010

Hurva




La próxima reapertura de una mítica sinagoga en la Ciudad Vieja de Jerusalén alienta estos días una antigua profecía que asegura que con este acto dará comienzo a la Era del Mesías en el judaísmo. Mientras los obreros dan los últimos retoques al imponente edificio, situado a unos trescientos metros del Muro de los Lamentos, el antiguo vaticinio sobre la llamada Hurva ("Ruina" en hebreo) recobra actualidad, aseguró Efe."Grandes rabinos dijeron que cuando esta sinagoga sea reconstruida comenzará el período del Tercer del Templo", explica Nisim Arazi, director general de la Compañía para la Reconstrucción del Barrio Judío de la Ciudad Vieja. Para el judaísmo, que vio la destrucción de sus dos anteriores centros de culto en el 586 antes de la era común y en el 70 de la era común, el Tercer Templo deberá ser construido por el Mesías.




La profecía fue enunciada por primera vez por el conocido como Gaón de Vilna, un sabio judío del siglo XVIII que vivió en Lituania. Alentando a sus seguidores a emigrar a la ciudad santa, profetizó que el período del Tercer Templo comenzaría después de la "tercera construcción" de la Hurva. Esta predicción ha generado curiosidad ante la reapertura el próximo 15 de marzo de la sinagoga, levantada sobre el lugar donde hace ocho siglos rezó en Jerusalén el teólogo y pensador judío más importante de todos los tiempos, Maimónides. Construida en piedra blanca y con un cúpula semicircular, el emblemático edificio recobra los motivos neobizantinos de su arquitecto original, Asad Efendi, y los coloridos grabados que adornaban sus interiores. La primera sinagoga en ese lugar fue levantada en 1700 por el primer grupo de ashkenazíes que emigró a Jerusalén desde la destrucción del Segundo Templo por los romanos. "No era una simple sinagoga, era el primer edificio en 17 siglos especialmente construido en tierra santa como lugar de culto judío", explica Arazi destacando la carga espiritual que ello arrastraba. En 1864 fue levantada la segunda sinagoga Hurva, en el mismo lugar de la primera pero de mucho más esplendor y, gracias a la profecía, se convirtió en el símbolo por excelencia del renacimiento espiritual y nacional judío. "Hasta ese momento todas las sinagogas en la Tierra de Israel tenían que estar a ras del suelo o ser más bajas que las mezquitas, y la imponente Hurva, con sus 24 metros, fue la primera que conseguía romper esa regulación", explica Gura Berger, portavoz de la compañía. La sinagoga, centro de la vida judía a nivel mundial, atrajo a personajes tan famosos como a los banqueros Rothschild. Pero, según la profecía del Gaón de Vilna, también este centro de culto habría de ser destruido, tal y cómo ocurrió en 1948 durante la Primera Guerra Árabe Israelí. Visible desde cualquier parte de la ciudad, y consciente del valor simbólico que tenía para los judíos, la Legión Jordana la bombardeó en su asalto a la ciudad vieja de Jerusalén. "Hemos estudiado a fondo cómo era la original, y lo que se está construyendo es una réplica casi exacta en todos los aspectos, paredes, muebles, grabados y todo lo demás", indica Berger.

El pueblo judío esperamos con impaciencia que se proclame Rey de Israel al Mesías (todavía se desconoce quien es, ni el mismo sabe que lo es) el descendiente de David, que hará retornar a Israel a todo el pueblo de Abraham a la Tierra prometida, quién luchará contra persia (sabemos hoy por hoy que es Irán) en la guerra final. Y en la que cada nación el D-s de los ejercitos juzgará a las naciones por todo el daño que nos hicieron a lo largo de los siglos. Y que los justos y rectos
goyim también serán salvados junto con los hebreos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada